Una tarde de verano, haría un viaje en camión; llegó mi acompañante fortuita, una conocida de la secundaria y se sentó a mi lado. Algo notó en mí y cuestionó mi semblante triste. Me sorprendí por la acertada observación y de su mochila sacó un tóper rojo, lo abrió y escogió una galleta, como si lo hiciera con sabiduría.
---Toma para que ya no estés triste, yo las hice.
Me quedé aun más sorprendida por su aparente racional y convencida acción.
Y mordí la galleta, atiborrada de dulces de colores, como si fuera un remedio para lo que se veía en mis ojos.
Desde entonces,creo, las galletas caseras me parecen como un placebo de elección, para aminorar las penas.
Thursday, July 02, 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
Blog Archive
-
▼
2009
(73)
-
►
June
(10)
- Ay ¡¡ Si yo hubiera nacido en los años 20´s.
- Dicen que lo único malo del cielo es que no se ...
- Cualquier cosa... MARCA DIABLO. Me parecerá digno...
- Lunes 22 de Junio. Un día extraordinario en el tra...
- He concluído que: cuando no escribo, es porque mis...
- Había llegado el momento de atender a la onda que ...
- Hoy, por primera vez, vi a dos golondrinas apareá...
- Metáfora ( en vísperas de mi cumpleaños)
- úrgeme ¡
- " el rigor de astro rey" , me mata¡ qué calor ¡
-
►
June
(10)
3 comments:
que bonito, amor!!! Es un relato muy feliz!!!
yo me quedo con las oreos. saludos, marisca, gracias por darte una vuelta por el blog.
taller de amasoterapia. si está interesado favor de contactarme ;)
joséjuan¡¡ ay ojón ¡¡
me da pena que me leas, pero por tu culpa: muchas cosas.
abrazo.
Post a Comment