Monday, February 02, 2009

invidente.

A veces , cuando tengo el antojo, llego a la Plaza de La Salud, visualizo una trayectoria y cierro los ojos. Y camino la plaza a ciegas hasta que siento que llegarè a las escalinatas.

Me da risa y pienso que quiero hacerlo otra vez; continùo mi camino fuera de ese parèntesis de invidencia.

4 comments:

Javiere said...

En incontables ocasiones he hecho lo mismo, muchas de ellas en casa, algunas otras en la facultad cuando nadie me ve, pero las que más disfruto, han sido esas en las que llego caminando a casa porque no circula mi coche o vengo de estar contigo =) Beso.

Borrego said...

Oye.....
hOola.

¿Cuándo platicamos?

Abbita said...

yo tambien e hecho eso, pero no aguanto tanto, se me hace que me doy santo porrazo que mejor abro los ojos! jiji

saludos Miss

El propio Tomás said...

Muajauajauajua. Un día hay que caminar como Violeta. Muajaujaua.