
Era por fin sábado, mi viaje era prometedor y liberador, pero antes el deber.
9 a.m. Primera paciente : extracción. (me habían dicho). Pensé que sería fácil, generalmente los niñitos después de varios intentos de arrancarse el diente flojo para dárselo al ratón, casi traen piezas dentales colgantes.
Aurora Antonella mide como un metro, tiene 6 años y es sorda de nacimiento. Yo no lo sabía y me dirijí hacia ella como a cualquier otro niño, cuando su mamá dijo que no oía , sentí como que me desconectaron. Mi primer modo de lenguaje, el más usado y por tanto el más desarrollado, había quedado nulo, y ahora? Qué limitada ¡¡¡
Sonreí apenada por mi incapacidad de actuación rápida, recordé que alguna vez tomé clases de lenguaje de señas, pero de qué me sirve si sólo sé deletrear palabras a ritmo de tortuga autista, pfff.
Bueno, de algo debe de servir mi cara de caricatura y entonces comencé a intercambiar señas fáciles de entender para cualquier ser terrícola y creo que mis ojos hicieron lo demás. Entramos en confianza.
Y para qué sirve el espejo?? Primera pregunta que libré dejando que lo tomara y que se observara el ojo. Me preguntó para que servían los cubreboca. Shit ¡¡¡ Cómo le explico???¡¡¡¡ Y para qué es ésto? ( un scaler , es un instrumento que sirve para remover la placa dentobacteriana calcificada que se acumula en los dientes de las personas que no se cepillan los dientes; tú debes cuidar tus dientes porque bla bla bla... esto lo habría dicho facilmente con palabras pero tuve que quemar mis neuronas motoras para que me saliera un mensaje digno de un receptor inteligente y curioso. Fue una experiencia emocionante, nueva, desequilibrante.
Aurora ha sido remitida a la odontopediatra, pero pronto regresará con nosotros para seguir con los procedimientos más leves. Podrá escuchar y hablar después de una operación muy compleja y costosa que le harán en la Ciudad de México, disque porque Felipín Calderón se cayó con la lana, nos dijo su humilde, trabajadora y joven mamá.
Aurora me platicó (?¿) que iba corriendo, se había caído y que lloró pero después le dio risa, le gusta ayudar a su mamá en la cocina y se emocionó cuando vio que mis dos manos eran aptas para hacer la palabra jueves, ella sólo puede con la derecha.Pfff..
Al terminar, le dimos un ratoncito de plástico que se abre como un estuche para guardar el próximo diente que se le caiga y le deje algún regalo acambio.
Le dije (?¿) que si podía darle un abrazo y sin pensarlo me dió el abrazo más sabroso que había deseado toda la semana.
Cuando se fue, me quedé con un nudo en la garganta.
" Aquí vivía, en una caja de galletas,en la confitería Prast Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el niño Rey Alfonso XIII"
Curioso, mi último post, también fue sobre una Aurora.