
Hoy me diò por llorar... antes lloraba los jueves, cada quince dìas. Lo atribuìa al efecto acumulaciòn. Hace tanto que no tenìa tiempo de llorar hasta que hoy, todo se juntò: las circunstancias, la mùsica, el stress, la sensibilidad y mi perseverancia por aprender a perdonar.
Serìa absurdo prentender que alguien entendiera la situaciòn ( y còmo la van a entender, sì aveces nomàs me entiendo yo). Y podrìa acabar peor... seguro recibirìa un abrazo compasivo y pensarìan: ahhhh pobrecita, està en sus dìas. (sin saber que hoy es 7 de marzo y pues no.)
Las hormonas odian a los pensamientos, entonces, nos volvemos tan incomprensibles e incomprensivos como un pavo-real en jaula de veterinaria.