No importan muchas cosas cuando hasta una desconocida dice: " Yo creo en tí "
Esa exótica siesta hizo sentirme descansar en una uva del frutero en el comedor de los Sánchez Serrano, con el eterno reloj de péndulo, la alfombra portuguesa y el tocadiscos de mil vueltas sin parar. Recordar esta película;
a los de confianza inquebrantable, a los que respetan los sueños de los demás, escuchan y alientan.
Hay recuerdos de infancia como helechos colgantes donde prendimos los nombres, yo y perro "Sultán"; desde ese día supe de la Fortaleza que existe en todos nosotros.
Todo saldrá bien, Abue :)