La sensación de mermelada en le región esternal y la molestia que provoca.
Y el sueño, tan pesado e inalcanzable sueño.
Adormilada y propensa a tragar las aspirinas por el dolor en la cabeza, que se revuelve, que se inflama y no sabe por qué, llevo tres días no siendo quien soy.
Días en los que nada es suficiente y es desesperante seguir en tal estado.
No entendía, pero ya. Y no hay nada que hacer más que concentrarse y respetar al tiempo que dicen será aclarador. Y ser dos.
Entonces mañana me despertaré con la siguiente canción: